Polvo de sílice

El polvo que contiene partículas de sílice supone un riesgo para la salud y se encuentra en muchos lugares de trabajo. Si se inhala, el polvo de sílice puede causar enfermedades como la silicosis o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que son enfermedades pulmonares incurables.

Normalmente, la silicosis tarda entre 10 y 30 años tras la exposición al polvo de sílice en mostrar sus síntomas. Los signos más tempranos de la enfermedad pueden ser difíciles de detectar, incluso mediante radiografías. Las partículas de sílice son tan pequeñas que el ojo humano no las ve y son nocivas para los pulmones.

El cuerpo no puede eliminar las partículas inhaladas, que se depositan en los alvéolos pulmonares y se acumulan en el tejido conjuntivo, de modo que el volumen de los pulmones se va reduciendo gradualmente. Cuando el daño se extiende, es fácil quedarse sin aire incluso en reposo. Esto también aumenta el esfuerzo del corazón.

Asegúrese de consultar qué normativas se aplican.

Sundström Safety Recommends

Los dispositivos de filtrado enumerados a continuación para trabajar en lugares donde el polvo de sílice (SCR) y el polvo general de construcción estén presentes o puedan estarlo.

Menor duración

Menor velocidad de trabajo y menores concentraciones de polvo.

Mayor duración

Mayor carga de trabajo y mayores concentraciones de polvo. Para usuarios afeitados y con vello facial, barba o patillas.

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